A Tabasco, Evaristo, el iluminado, Por Juan ochoa Vidal.

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Juan Ochoa Vidal

Evaristo, el iluminado

Evaristo Hernández Cruz se expresa y actúa como un iluminado. Proclama que llegó por segunda ocasión a la presidencia de Centro no como resultado de la decisión de la mayoría ciudadana que entregó su “6 de 6” a Andrés López Obrador, sino “gracias a Dios”. Y, según afirma, así recibió el don de hacer y deshacer, sin que a nadie tenga que rendir cuentas.
Designó como su vocero a alguien que hace apenas unos cuantos meses atacaba en redes sociales al mismísimo Andrés Manuel, así como al ahora gobernador Adán Augusto López Hernández, y en general a los candidatos y luego autoridades o representantes populares de MORENA ya electos y en funciones.
Pero eso no importa: él hace lo que le viene en gana, sin que haya alguien que pueda cuestionarlo. El ciudadano común y corriente que se atreva a hacerlo, corre el riesgo de salir regañado, agredido, retado por quien cada día vuelve a parecerse más al inmaduro joven que pasó sin pena ni gloria por las aulas universitarias, siempre dispuesto a liarse a golpes con cualquiera.
Es el mismo que en las elecciones de 2006 fue derrotado en las urnas por Fernando Mayans Canabal, pero robó la elección mediante el operativo mapacheril ordenado desde la Quinta Grijalva e instrumentado por la Secretaría de Gobierno a cargo de Castillejos poco antes del mediodía de aquel domingo, cuando las primeras encuestas de salida le eran adversas.
Es el Evaristo que en la madrugada del cómputo distrital de ese año no podía ocultar su nerviosismo, parado afuera de la tienda de conveniencia de Paseo de las Flores, acompañado por Melvin Izquierdo y un lidercillo de taxistas conocido como El Soldado, porque en el recuento de votos caía y caía luego de haber presumido que aplastaría al entonces candidato del PRD.
Es el alcalde con el que platicamos hacia finales de enero de 2007 y se quejó amargamente porque el Palacio Municipal presentaba goteras. Ya entonces nos habló de su proyecto -sueño- de derribar ese edificio y construir uno nuevo.
Hoy, Evaristo quiere comerse el mundo y jura que no le importa si los ciudadanos lo criticamos por desatender prioridades y no tenemos su visión de largo plazo, la que puede estar bien o mal, pero el problema está en que se le eligió para que en principio brinde servicios municipales adecuados, y gobierne con honestidad y prontos resultados.
Al escuchar que pretende privatizar los servicios de agua y drenaje, así como vender la amplia extensión en donde se ubica hoy el Palacio Municipal, recordamos de inmediato que una de las razones citadas por Andrés López Obrador para echar abajo el proyecto del aeropuerto en Texcoco, fue que un grupo de empresarios y políticos corruptos querían quedarse con el predio del actual aeropuerto Benito Juárez para usufructuarlo como desarrollo comercial.
Desde luego, el alcalde no va a perder el tiempo en consultas públicas o algo que se le parezca. Sin más ni más, ya anunció que sus proyectos van porque van. Para vender el Palacio Municipal en uso habrá licitación, dice, pero al mismo tiempo adelanta que él quiere que se lo quede el consorcio comercial propietario de Galerías Tabasco. ¡Enseñó el cobre!
Dice que no le importa si le gritan que está loco y que aceptará el costo político que impliquen sus decisiones. Total que de igual modo al ciudadano que protestó por el uso de diez millones de pesos en alberquitas, le gritó que el dinero no es público sino suyo.
Parece ser que con ayuda de su fiel escudero Madians de los Santos está decidido a hacer su trenecito a Altozano y a violar el derecho humano al agua al privatizar ese servicio, entregándolo además a una empresa española, porque igualmente hará licitación pero de antemano cantó hacia dónde quiere ir. ¿Esa es la izquierda versión 2019?
De momento, quizá, ya no le interesan otros desvaríos, como el del teleférico, y la reducción de la avenidas Madero y Paseo Tabasco. O tal vez piensa hacer todo ello en los prácticamente dos años que le quedan como alcalde.
Ni modo. Tenemos que aguantarlo. Ya hasta juró también que tiene el visto bueno de arriba.
El pasado domingo obligó a sus funcionarios a acudir a la caminata. El que se vende se aguanta.

Twitter: @JOchoaVidal

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